¿Cómo elegir la mejor estrategia para rentabilizar tu negocio online?

En nuestra publicación anterior, os presentamos unas claves para mejorar la rentabilidad de vuestro negocio en Internet. No obstante, la clave es que el negocio sea rentable incluso antes de lanzarnos al mundo digital y, por eso, queremos profundizar un poco sobre la Estrategia, la cuál es uno de los ejes principales para cualquier proyecto empresarial y cobra sentido tanto si tienes presencia digital como si no.

Seguro que el concepto “estrategia” lo asociáis más a grandes corporaciones que a pequeñas empresas o incluso a autónomos, pero nada más lejos de la realidad. Así que no os entretengo más y ¡vamos a entrar en materia!

¿Qué entendemos por estrategia?

La estrategia consiste en el conjunto de medidas que vamos a llevar a cabo para alcanzar un objetivo marcado: cómo vamos a conseguirlo.

Si como objetivo nos proponemos aumentar nuestras ventas un 10% el próximo año, debemos definir cómo vamos a conseguir ese aumento: vamos a crecer, vamos a conseguir más clientes, vamos a digitalizar nuestro negocio, vamos a crear campañas de fidelización, vamos a aumentar nuestra presencia en redes sociales.. y un largo etcétera de formas en las que se puede conseguir un único objetivo.

Pero esperad, ¿de qué va a depender que diseñemos una estrategia u otra? Pues de la situación en la que nos encontremos. Y para saberlo es necesario analizar tanto nuestro negocio, como en entorno en el que actuamos.

Pero, ¿hemos definido nuestros objetivos?

Antes de trabajar en la estrategia debemos tener claros los objetivos a alcanzar, tenemos que saber cuáles son los puntos de referencia que nos servirán para evaluar la actividad de nuestro negocio o proyecto. Los objetivos determinan aquello que debemos lograr, pero sin especificar cómo.

La fijación de objetivos nos va a servir para:

- Guiar y coordinar las decisiones y acciones a llevar a cabo

- Nos proporcionan una base de evaluación y control

- Hacen que todo el equipo conozca cuál es el rumbo que tenemos marcado

- Podemos transmitir fácilmente al exterior nuestras intenciones

Eso sí, antes de definirlos, es importante que tengamos claras las características que deben cumplir para que sean realmente útiles:

- Comprensibles, claros y específicos: que identifiquen claramente lo que queremos conseguir

- Reales y alcanzables: debemos marcar unos objetivos que podamos conseguir, para ello debemos ser realistas en función de nuestras capacidades y de las condiciones del entorno

- Cuantificables y medibles: que exista algún indicador que nos permita controlar su cumplimiento

- Plazo temporal: deben tener un plazo para su consecución

- Coherencia: los objetivos deben ser coherentes entre ellos, no podemos fijar objetivos que sean contrarios con otros

Si no cumplimos estos requisitos, los objetivos serán ambiguos y no nos serán útiles. Por ejemplo si decimos que nuestro objetivo para 2021 va a ser ganar más, es un objetivo poco claro.

Tras haber definido nuestros objetivos, empezaremos el análisis que nos permitirá definir la mejor estrategia para lograrlo.

El análisis estratégico

Utilizamos el análisis estratégico para conocer cuál es el punto del que partimos, cuál es nuestra casilla de salida hacia la meta que nos hemos propuesto.

Nos va a dar respuesta a ¿dónde estamos? ¿cuál es nuestra situación? o ¿cuáles son las circunstancias que nos rodean?

La respuesta a estas cuestiones va a ser fundamental para poder alcanzar nuestro objetivo, ya que en función de cuál sea nuestra situación, el mejor camino para llegar a la meta puede variar.

Por ejemplo, para llegar al punto X (incrementar las ventas un 10% el próximo año) es clave conocer nuestra situación. ¿Por qué? Pues porque no es lo mismo:

- encontrarse en una situación A cuyo mayor problema para llegar al objetivo es sortear un bosque (negocio con poca visibilidad),

- encontrarse en una situación B cuyo mayor impedimento para llegar al objetivo son unos piratas (guerra de precios), o

- encontrarse en una situación C, en la que para llegar al objetivo es necesario embarcarse en un gran viaje (expansión geográfica)

En cada una de estas situaciones deberíamos establecer una estrategia totalmente diferente para obtener un mismo objetivo. Así que es imprescindible analizar tanto el entorno externo que nos rodea, como el entorno interno.

¿Entendéis el concepto y la importancia de analizar dónde estamos?

En nuestro próximo post os explicaremos cómo realizar el análisis de forma sencilla y adecuada para lograr definir las estrategias es os ayuden a conseguir los objetivos que os habéis propuesto.

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